Sobre tus datos
Se tratan conforme a la Ley 25.326, se guardan cifrados y se exportan completos cuando los pidas. Si terminás el servicio, se eliminan a los noventa días.
Sorvelanta empezó dentro de un estudio contable de Buenos Aires, resolviendo un problema propio: los clientes entregaban la facturación de mil maneras distintas y armar los libros llevaba más tiempo que analizarlos. El sistema se escribió para ordenar esa entrega, y recién después se convirtió en un producto.
Cada pedido de función se mide contra una pregunta incómoda: ¿esto le sirve a la mayoría o a una sola empresa? Si es lo segundo, no entra, aunque quien lo pida sea un cliente grande.
La consecuencia es un producto con menos funciones que la competencia y, a cambio, con menos pantallas que aprender. Cuando decimos que no, explicamos por qué y, si existe, sugerimos una herramienta que sí lo haga.
Una planilla y un par de scripts para ordenar lo que entregaban los clientes del estudio.
Cinco empresas aceptan usarlo directamente y aparecen los problemas reales de uso diario.
Se separa del estudio, se define el esquema de planes y se publica la primera versión pública.
Equipo chico, producto único y una lista de pedidos que se revisa una vez por mes con criterios escritos.
Están redactados en los términos y condiciones; acá van resumidos en castellano común.
Se tratan conforme a la Ley 25.326, se guardan cifrados y se exportan completos cuando los pidas. Si terminás el servicio, se eliminan a los noventa días.
Publicamos los cortes programados con anticipación y avisamos por correo cuando hay una interrupción que afecta la emisión.
Los cambios de valor se informan con treinta días de anticipación y nunca se aplican de manera retroactiva a un período ya facturado.
Los nombres, fotografías y biografías del equipo no se publican en esta versión de demostración. Antes de poner el sitio en producción conviene completar esta sección con personas reales y cargos verificables: un «sobre nosotros» sin nombres genera más desconfianza que ausencia de sección.